Comprende
Una capa de hielo; la noto áspera contra la cara, pero no fría. No tengo nada a lo que agarrarme; mis guantes se deslizan por ella. Puedo ver que hay gente encima, corriendo de un lado para otro, pero no pueden hacer nada. Intento golpear el hielo con los puños, pero mis brazos se mueven a cámara lenta, y mis pulmones deben de haber estallado, y la cabeza me da vueltas, y siento como si me estuviera disolviendo...Me despierto gritando. Mi corazón late como un martillo neumático. Dios. Aparto las mantas y me incorporo en la cama.
Antes no recordaba eso. Antes sólo recordaba el caer a través del hielo; los médicos dijeron que mi mente había eliminado el resto. Ahora lo recuerdo, y es la peor pesadilla que nunca he tenido.
Tengo aferrado entre las manos el cobertor, y siento cómo tiemblo. Intento calmarme, respirar profundamente, pero los sollozos siguen escapándoseme. Era tan real que pude sentirlo: sentí cómo es morir.
Estuve en el agua casi una hora; para cuando me sacaron, estaba convertido en un vegetal. ¿Me he recuperado? Era la primera vez que el hospital probaba la nueva medicación en un paciente con el cerebro tan dañado. ¿Funcionó?
La misma pesadilla, una y otra vez. A la tercera vez, sé que ya no voy a conseguir dormirme. Me paso el resto de la noche preocupado. ¿Es éste el resultado? ¿Estoy volviéndome loco?
Mañana toca la revisión semanal con el médico del hospital. Espero que pueda darme alguna respuesta.